Faena Segura: el desafío de convertir una política nacional en prevención real para Antofagasta
Columna de opinión de Marcela Osorio Valenzuela, Directora Regional Instituto Seguridad Laboral Antofagasta.
ANTOFAGASTA
Perro Vago
6/26/20262 min read


Región de Antofagasta.- Faena Segura: el desafío de convertir una política nacional en prevención real para Antofagasta
Por Marcela Osorio Valenzuela, Directora Regional Instituto Seguridad Laboral Antofagasta.
La seguridad no puede depender del tamaño de una faena. Esa es una de las principales convicciones que deja la primera Política Nacional de Seguridad y Salud en la Minería, que establece un marco común de principios y compromisos para el Estado, las entidades empleadoras, para quienes trabajan y a los organismos administradores de la Ley 16.744.
Para la región de Antofagasta, donde la minería forma parte esencial de la actividad productiva y de la identidad territorial, esta política representa una oportunidad histórica. Su verdadero impacto, sin embargo, no se medirá solamente por lo que señalan sus documentos, sino por su capacidad para mejorar las condiciones de trabajo en cada faena, especialmente en la pequeña minería y la minería artesanal.
Es precisamente en estos sectores donde persisten mayores desafíos para acceder oportunamente a asesorías preventivas, capacitaciones, vigilancia ambiental y de la salud, así como a la identificación de peligros y acceso a las herramientas adecuadas para gestionar los riesgos laborales. Por esta razón, la nueva política reconoce expresamente la necesidad de fortalecer el apoyo a la pequeña minería y ampliar la cobertura preventiva del Instituto de Seguridad Laboral.
Como única institución pública que administra el Seguro Social contra Riesgos de Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales, en el ISL Antofagasta asumimos este desafío con una profunda responsabilidad territorial. Nuestro trabajo se orienta a acompañar a las entidades empleadoras y a quienes trabajan mediante asesorías preventivas, capacitaciones, vigilancia de los ambientes laborales y coordinación con instituciones como CORESEMIN, Sernageomin, la Seremi de Salud, las asociaciones mineras y otros actores regionales.
Construir una faena segura exige comprender las características de cada territorio. Las condiciones geográficas, climáticas y operacionales de Antofagasta requieren soluciones pertinentes, participación de quienes conocen directamente el trabajo y una prevención que se mantenga durante todo el proceso productivo.
Estamos conscientes que la prevención no debe comenzar después de un accidente, sino cuando se identifican los peligros, se evalúan los riesgos, se escucha a las personas trabajadoras y se adoptan medidas antes de que ocurra un daño; para ello, el diálogo social, la coordinación institucional y el compromiso efectivo de las entidades empleadoras, son la verdadera forma de avanzar hacia una minería más segura, saludable y humana, en la que la productividad nunca se anteponga a la integridad de las personas.
Porque invertir en Seguridad y Salud en el Trabajo no es un gasto, como ISL llamamos a comprometemos para proteger vidas y garantizar derechos, mientras se contribuye al desarrollo sostenible de Antofagasta


